Si Albert Camus consiguió
convertirse en uno de los grandes autores del siglo XX y ganar
el Premio Nobel de 1957 por su producción literaria, fue en parte gracias a los
esfuerzos de su profesor de primaria. Louis Germain no sólo le habló de la
escuela secundaria, sino que también le ayudó a preparar el examen de ingreso e
incluso convenció a su abuela -que quería que fuese aprendiz de algún
comerciante local- para que le dejase seguir sus estudios.
Nacido el seno de una humilde
familia de colonos franceses, con una madre analfabeta y casi sordomuda, y un
padre que prácticamente no llegó a conocer al morir en la Primera Guerra
Mundial, Camus no olvidó los esfuerzos de su profesor. Por eso, tras dedicarle
el discurso de agradecimiento al recibir el Nobel también le escribió
una carta de su puño y letra para agradecerle en primera persona todas
sus enseñanzas.
Fonte: magnet